GAD Municipal Pimampiro 

Telfs: Ecuador: (593) 06 293-7117 

 Email: municipio@pimampiro.gob.ec

LA VIUDA

Juan un pequeño niño de 10 años vivía con su madre y hermanos en un lugar llamado El Calvario; cada semana iba en la noche a robar agua para poder regar los cultivos, siempre caminaba con su perro negro. Un día el niño llenó una funda con pan y otros dulces para ir a soltar el agua, pero a medio camino el perro ya no quiso seguir comiendo y tampoco quería seguir caminando.

Juan cogió su perro que estaba muy nervioso y lo cargó en sus brazos, el can comenzó a aullar y Juan tuvo miedo pero tenía que seguir su camino, fue entonces cuando llegó a una parte donde había un pequeño bosque de aliso y en medio se escuchaba un ruido muy extraño lo que hizo que el perro dejara de aullar. Juan vio en el centro del bosque una luz verde en forma de llamas que subía y bajaba, subía y bajaba; Juan en su miedo pudo ver a una mujer que iba por el camino delante de él; enseguida pensó que era Elsa una amiga de la familia y comenzó a caminar más rápido para alcanzarla, la llamó por su nombre varias veces y ella no hizo caso al llamado de Juan.

Apuró el paso, pensó que ella solamente trataba de asustarlo y cuando logró darle alcance por la espalda, la tocó, entonces la mujer dio vuelta y Juan al verla perdió el sentido, ella era un esqueleto.

La familia de Juan empezó a preocuparse por la tardanza y comenzaron a buscarle por todas partes, preguntaron a los vecinos y conocidos y se preocuparon aún más al ver que el perro asomó pero sin su amo Juan; el perro nervioso corría hacia un tunal y regresaba correteando y aullando hacia ellos.

Finalmente el hermano y su madre se acercaron al tunal y allí encontraron a Juan, le sacaron las espinas y lo arroparon, el niño despertó y contó a su familia lo sucedido, su madre lo abrazó fuertemente y le dijo: “los sueños hijo mío son reflejo de miedo que uno tiene” y le prometió que nunca más lo mandaría a robar agua.

Desde entonces, la mamá de Juan se organizó con el resto de personas de la comunidad que no tenían acceso al regadío y comenzaron a trabajar juntos, esto permitió que al poco tiempo lograron el agua para regar sus cultivos.

LA MUJER CALAVERA

Cuentan que aproximadamente por el año de 1950 sucedían apariciones extrañas en el pueblo de Pimampiro, es así que algún borrachín que se aventuraba a caminar por las noches luego de las juergas con sus amigos en las cantinas, al dirigirse a sus casas se les aparecía una mujer de aspecto muy extraño y misterioso, vestida de negro y hacía que los borrachitos la siguieran un largo trecho con el afán de enamorarla.

Cada vez que la misteriosa mujer se aparecía, todos los borrachines la seguían y esta dama los llevaba a lugares muy apartados y lejanos del pueblo, donde la oscuridad trémula y lúgubre no permitía que los enamorados pudieran ver su cara.

Una noche fue seguida por uno de los acostumbrados borrachines que al darle alcance y querer besarla, la dama se dejaba ver como una calavera, al verla los borrachines salían despavoridos y se dirigían a sus casas y perdidos el habla y que al poco tiempo de lo sucedido morían misteriosamente, esto hizo recapacitar a muchos hombres que por el temor no salían de sus hogares y permanecían junto a su familia, olvidándose algunos de la afición a la borrachera.

Design by: www.diablodesign.eu